Lynn Scream, una zorra argentina bien puta, se pone a mamar como una experta hasta que le revientan los huevos. Después monta como una yegua en celo hasta que el macho le echa toda la leche caliente en la boca, y la muy guarra se traga cada gota como si fuera ambrosía. Una escena de puro vicio sudamericano donde el coraje y la lujuria se mezclan en un final explosivo.